El nacimiento de un proyecto
Historia de RHODANUS
El río romano
Hace dos mil años, el Ródano era una autopista de vino. Millones de ánforas de terracota remontaban la corriente hacia Arelate — la actual Arlés —, centro del comercio entre el Mediterráneo y la Galia.
Rhodanus, el nombre del río
Rhodanus es el nombre antiguo del Ródano — una de las grandes arterias comerciales del mundo antiguo. Nacido de los glaciares de los Alpes, atravesaba el lago Lemán antes de perderse en el Mediterráneo por un vasto delta. Su nombre mismo alimentó leyendas: unos lo atribuían a mercaderes venidos de Rodas, otros leían en él una palabra gala — el impetuoso, el juez violento de las aguas. Es este río, cargado de dos mil años de comercio y relatos, el que RHODANUS eligió como cuna.
2011 — el hallazgo
Del lecho del río se rescata una barcaza romana, sepultada bajo novecientos metros cúbicos de limo. Entre cien mil objetos, una diminuta jarra sellada con pez: la muestra de un gran cru, presentada antaño a un comerciante en el puerto de Arlés.
ALB · VALERI · PROCVLI — la muestra de un Albanum, gran cru de los Montes Albanos.
La primera bodega
Los Antiguos lo sabían: el gran vino exige tiempo, al abrigo de la luz y del calor. Las ánforas que se hundían reposaban en el fondo del Ródano, en el frío y la noche. El río, sin saberlo, fue la primera bodega.
Hacer deliberadamente lo que el río hizo durante mucho tiempo por accidente.
El proyecto RHODANUS
De esta intuición nació Rhodanus — del nombre latino del Ródano. Devolver al vino el lecho del río como bodega, y hacer de cada ánfora un objeto izado de las profundidades.
La elección de la uva
Quedaba elegir el vino. Debía ser de aquí, del corredor del Ródano. Nuestras primeras cosechas beben de dos herencias: la potencia solar de los Côtes-du-Rhône y los vinos de arena del delta de la Camarga — esos gris de gris nacidos de cepas de pie franco, que resistieron a la filoxera allí donde casi todo sucumbió. Un vino del Ródano, para dormir en el Ródano.
